El reciente acuerdo de paz impulsado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en Medio Oriente ha generado optimismo en Ucrania, donde muchos confían en que el mandatario estadounidense traslade su impulso diplomático hacia el conflicto con Rusia.
Según el experto en estrategia política Mijaíl Sheitelman, “aunque la situación en Gaza aún no está completamente resuelta, Trump podría centrarse ahora en presionar a Vladímir Putin hacia la paz”. Sheitelman, nacido en San Petersburgo y residente en Ucrania, conoce de cerca los escenarios políticos de Rusia, Israel y Ucrania, lo que le permite analizar el impacto potencial del giro diplomático de Washington.
Durante su discurso ante el Parlamento israelí (la Knéset), Trump declaró que “ha llegado el momento de ocuparse de Rusia”, y encomendó a sus enviados Steve Witkoff y Jared Kushner enfocarse en la guerra que se niega a terminar.
El papel de Kushner, yerno de Trump y figura clave en los Acuerdos de Abraham firmados durante su primera presidencia, es visto como un elemento positivo. “La diferencia entre un profesional como Kushner y un amateur como Witkoff se ha hecho evidente”, afirmó Sheitelman, señalando que el éxito en Gaza se debe en gran parte a la entrada del empresario en la negociación.
Mientras tanto, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski intenta aprovechar el momento político. Ha enviado a Washington una delegación encabezada por su jefe de gabinete, Andrí Yermak, y planea reunirse personalmente con Trump el viernes.
“Ahora que la guerra en Oriente Medio termina, es importante no perder el impulso para avanzar hacia la paz”, escribió Zelenski en sus redes sociales.
Además de buscar más apoyo militar, el líder ucraniano insistirá en la necesidad de nuevas sanciones contra Rusia y sus aliados. Aunque Kiev no ve posible una victoria militar inmediata, confía en que el renovado interés de Trump por la diplomacia internacional y su disposición a presionar al Kremlin abran una vía hacia la paz que permita la recuperación del país.




