El gobierno de Estados Unidos, bajo la presidencia de Donald Trump, ha manifestado una firme oposición al impuesto global al carbono que la Organización Marítima Internacional (OMI), agencia especializada de la ONU, busca aprobar esta semana. El secretario Marco Rubio reafirmó esta postura en redes sociales, calificando la medida como una amenaza directa a los ciudadanos y empresas estadounidenses.
La propuesta, conocida como Marco Net-Zero (NZF), tiene como objetivo reducir las emisiones de carbono del sector marítimo, pero Washington la ha descrito como un intento de imponer un “impuesto global sobre el carbono al mundo”.
En un comunicado conjunto, los secretarios de Estado, Energía y Transporte de EE.UU. advirtieron que se tomarán represalias económicas y diplomáticas contra los países que apoyen la iniciativa. Entre las medidas contempladas se incluyen sanciones, restricciones de visado y bloqueo de embarcaciones.
Desde su regreso al poder en enero de 2025, el presidente Trump ha revertido varias políticas ambientales, calificando la agenda climática internacional como una “estafa” y promoviendo el uso de combustibles fósiles mediante la desregulación.
La votación sobre el impuesto está prevista esta semana en Londres, sede de la OMI, y su eventual implementación comenzaría en 2027, con miras a alcanzar emisiones netas cero en el transporte marítimo para 2050.




