El Gobierno de Estados Unidos continuará paralizado al menos hasta el lunes próximo luego de que el Senado no lograra aprobar una ley presupuestaria que desbloqueara fondos federales.
La propuesta republicana, que buscaba financiar la Administración hasta noviembre, fue rechazada este jueves en una décima ronda de votación por 51 votos a favor y 45 en contra, lejos del mínimo de 60 necesarios.
Con 53 escaños en el Senado, los republicanos necesitaban al menos siete votos demócratas, pero solo los senadores John Fetterman, de Pensilvania, y Catherine Cortez Masto, de Nevada, junto al independiente Angus King, apoyaron la medida. El senador republicano Rand Paul votó en contra de la propuesta, que ya había sido aprobada por la Cámara de Representantes de mayoría republicana.
El cierre, que comenzó el 1 de octubre, ha dejado a miles de empleados públicos sin salario y ha obligado a suspender funciones no esenciales de varias agencias gubernamentales. El principal obstáculo en las negociaciones es la extensión de los subsidios del programa sanitario “Obamacare”, que expiran a fin de año: los demócratas buscan ampliarlos, mientras que los republicanos acusan que beneficiarían a inmigrantes indocumentados, algo que los demócratas niegan.
Una encuesta de AP-NORC refleja el descontento de la ciudadanía: el 48 % atribuye gran parte de la responsabilidad al presidente Donald Trump, el 45 % a los republicanos del Congreso y el 40 % a los demócratas. Pese a esto, los índices de favorabilidad partidaria se mantienen estables, con 32 % para los demócratas y 40 % para los republicanos.




