El presidente de Rusia, Vladímir Putin, será escoltado por cazas rusos y turcos durante su vuelo hacia Budapest, en medio de las restricciones aéreas impuestas por la Unión Europea a aeronaves gubernamentales rusas.
Debido a las sanciones vigentes, el espacio aéreo europeo permanece cerrado para vuelos oficiales rusos, lo que ha obligado a modificar la ruta habitual. El trayecto más probable se extenderá sobre el mar Negro, Turquía, el Mediterráneo, Montenegro y Serbia, antes de ingresar a Hungría desde el espacio aéreo serbio.
Esta ruta alternativa se estima en unos 5,000 kilómetros, lo que representa un incremento de aproximadamente tres horas respecto al trayecto directo de 1,500 kilómetros.
La escolta aérea será desplegada como medida de protección ante posibles amenazas de drones o misiles, según fuentes diplomáticas.




