El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que la crisis climática se acelera y que «ningún país está a salvo de incendios, inundaciones, tormentas y olas de calor», aunque destacó que las soluciones para adaptarse a estos fenómenos también avanzan rápidamente.
Durante su intervención en el congreso extraordinario de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), Guterres insistió en la importancia de los sistemas de alerta temprana, que pueden reducir hasta un sexto las víctimas mortales y disminuir los daños hasta un 30 % si se emiten con solo 24 horas de anticipación. La iniciativa «Alertas Tempranas Para Todos», lanzada en 2022, busca que todo el planeta esté cubierto por estos sistemas antes de 2027.
El secretario general enfatizó que los gobiernos deben integrar estos sistemas en sus políticas y presupuestos, especialmente en países en desarrollo, que requieren mayor financiación externa. Recordó también los compromisos recientes de la Conferencia Internacional de Financiación para el Desarrollo en Sevilla, incluyendo el fortalecimiento del poder de préstamo de los bancos multilaterales.
Guterres advirtió que la adaptación mediante alertas tempranas no reemplaza la necesidad de combatir el calentamiento global. Reiteró su llamado a que los líderes en la próxima Conferencia del Clima en Belém acuerden un plan para movilizar 1,3 billones de dólares anuales para financiamiento climático en países en desarrollo y que los países desarrollados cumplan su promesa de duplicar la financiación para adaptación, llegando al menos a 40.000 millones de dólares este año.
Además, rindió homenaje a la OMM por su 75 aniversario y reconoció la labor de los meteorólogos, instando a proteger la verdad científica frente a la desinformación y el acoso en internet.




