La Asociación Bancaria y de Entidades Financieras de Colombia (Asobancaria) anunció que acatará las sanciones de la OFAC del Departamento del Tesoro de EE.UU., que incluyeron al presidente Gustavo Petro, su esposa Verónica Alcocer, su hijo Nicolás Petro y el ministro del Interior, Armando Benedetti. Esto implica el bloqueo inmediato de cuentas y activos bajo jurisdicción estadounidense y la prohibición de transacciones con los sancionados.
Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria, destacó que el sistema financiero colombiano cumplirá con los estándares internacionales sin afectar los derechos locales ni la normativa colombiana.
La entidad representa al 95% de los activos del sector y busca equilibrar las obligaciones internacionales con la soberanía financiera nacional.
La inclusión de Petro y su círculo responde a «evidencia creíble de vínculos con actividades ilícitas», según la OFAC. Es la primera vez que un presidente colombiano enfrenta sanciones de este tipo, lo que podría generar repercusiones en las relaciones bilaterales y en la confianza del sistema financiero.
La medida afecta cuentas, tarjetas, inversiones y fondos en dólares de los sancionados, aunque no impacta salarios oficiales ni gastos presidenciales en moneda local. Nicolás Petro y Benedetti, bajo investigaciones por lavado de activos y presuntas irregularidades ministeriales, completan el núcleo sancionado.
El presidente Petro afirmó que recurrirá a su defensa legal en EE.UU. y vinculó la sanción a su lucha contra el narcotráfico, recordando la incautación de 500 toneladas de cocaína en 2025. Benedetti calificó la medida como una «farsa», mientras algunos congresistas republicanos la apoyaron como un paso contra la corrupción.
Esta sanción marca un precedente histórico en América Latina, siendo la primera a un presidente en funciones desde Hugo Chávez en 2006, y podría afectar hasta 1.000 millones de dólares en comercio y cooperación con EE.UU.




