El Kremlin informó este jueves al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que Rusia no ha llevado a cabo ningún ensayo nuclear. Según Dmitri Peskov, portavoz presidencial, los lanzamientos recientes correspondieron únicamente a pruebas de dos sistemas de armamento de nueva generación con propulsión nuclear: el misil de crucero Burevéstnik (21 de octubre) y el sumergible no tripulado Poseidón (28 de octubre).
«Esto no puede interpretarse de ninguna forma como un ensayo nuclear», señaló Peskov, destacando que Moscú comunicó previamente estos lanzamientos a la Casa Blanca y confiando en que la información haya sido transmitida correctamente al presidente Trump.
El Kremlin reafirmó que Rusia mantiene la moratoria sobre pruebas nucleares, vigente desde la caída de la Unión Soviética, y recordó que solo actuaría si otros países abandonan la medida. Aunque en noviembre de 2023 se revocó la ratificación rusa del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (CTBT), la moratoria continúa vigente.
El anuncio llega luego de que Trump informara sobre la intención de iniciar pruebas inmediatas del arsenal nuclear estadounidense, decisión sobre la que Rusia indicó no haber sido notificada.
Respecto a los tratados de desarme, Peskov confirmó que las negociaciones con EE.UU. para la renovación del START III continúan estancadas, sin propuestas sustanciales desde Washington. El tratado sigue vigente hasta febrero próximo, y Rusia propuso prolongarlo voluntariamente por un año.
Rusia no realiza ensayos nucleares desde 1990, cuando la Unión Soviética detonó su última carga en el archipiélago ártico de Nueva Zembla. Entre 1949 y 1990, la URSS realizó 715 ensayos con fines militares y 124 con fines pacíficos en distintos polígonos del país.




