El huracán Melissa ha dejado un rastro de devastación en Haití. Según el más reciente informe de la Dirección de Protección Civil (DPC), al menos 31 personas murieron, 21 permanecen desaparecidas y 20 resultaron heridas tras las intensas lluvias, riadas e inundaciones provocadas por el fenómeno atmosférico.
La situación más crítica se vive en Pétit-Goâve, al sur de Puerto Príncipe, donde 23 personas perdieron la vida, entre ellas diez niños, debido a las crecidas del río La Digue. Las labores de búsqueda continúan en esa zona, donde aún se reportan personas desaparecidas.
En Grande Anse, un hombre resultó herido tras la caída de un árbol mientras se desplazaba en motocicleta y su acompañante sigue desaparecido. En la misma región, dos personas murieron y otra continúa sin ser localizada. En tanto, una persona resultó herida en las Islas Cayemites, al suroeste del país.
A pesar de que las autoridades levantaron la alerta meteorológica por el alejamiento del huracán, mantienen una vigilancia verde ante posibles lluvias adicionales en los próximos días. La DPC informó que 15,861 personas permanecen en refugios temporales, y más de 1,046 viviendas resultaron inundadas.
Las provincias del Sur, Grande Anse y Nippes fueron las más golpeadas, registrando inundaciones, deslizamientos de tierra y severos daños agrícolas. Plantaciones de banano, guandul, igname y árboles frutales fueron destruidas, agravando la ya precaria situación alimentaria del país.
El huracán también provocó el colapso de carreteras y puentes, dificultando el acceso a las zonas más afectadas y retrasando la distribución de ayuda humanitaria. La DPC advirtió que los equipos de respuesta enfrentan limitaciones de combustible, materiales y vehículos, lo que complica las labores de rescate y asistencia.
“A pesar del levantamiento de la alerta, deben mantenerse la vigilancia y la continuidad de las acciones de respuesta en las zonas más afectadas”, subrayó la Dirección de Protección Civil en su comunicado.




