La Casa Blanca ondeó este martes sus banderas a media asta por el fallecimiento del exvicepresidente estadounidense Dick Cheney, aunque evitó emitir declaraciones oficiales sobre su muerte. Cheney, figura emblemática del Partido Republicano, mantuvo una relación tensa con el presidente Donald Trump, a quien criticó abiertamente en los últimos años.
La portavoz presidencial, Karoline Leavitt, confirmó en rueda de prensa que el presidente está al tanto del fallecimiento y que el gesto de las banderas responde a lo establecido por ley. Sin embargo, señaló que no le consta que la Casa Blanca esté involucrada en los preparativos del funeral.
Cheney, quien fue vicepresidente durante la administración de George W. Bush entre 2001 y 2009, falleció el lunes a los 84 años por complicaciones de una neumonía y problemas cardiovasculares. Su muerte ha generado reacciones en distintos sectores políticos, aunque Trump no se ha pronunciado públicamente.
En las elecciones del año pasado, Cheney respaldó a la candidata demócrata Kamala Harris, distanciándose aún más del liderazgo republicano actual. Su postura crítica hacia Trump incluyó calificativos como “cobarde” y “la mayor amenaza que ha conocido la República”, mientras el presidente lo responsabilizó por las guerras emprendidas por Estados Unidos en Medio Oriente.
La figura de Cheney, considerada clave en la estrategia de la “guerra contra el terrorismo” y en la invasión a Irak, deja un legado marcado por decisiones controvertidas y una influencia duradera en la política exterior estadounidense.




