El rey Carlos III del Reino Unido formalizó este jueves la retirada del título de príncipe y otras distinciones a su hermano Andrés, marcando un nuevo capítulo en la caída en desgracia del duque de York.
La medida, anunciada inicialmente el 30 de octubre, quedó oficializada mediante las Cartas Patentes publicadas en el periódico real The Gazette.
Según el registro público, Andrés Mountbatten Windsor “dejará de tener derecho a ostentar y disfrutar del tratamiento, título o atributo de ‘Alteza Real’ y de la dignidad titular de ‘Príncipe’”. Además, se confirmó su exclusión del Registro de la Nobleza como duque de York, con efecto inmediato.
Andrés, alejado de la vida pública desde 2019 tras su polémica entrevista justificando su relación con el fallecido pederasta Jeffrey Epstein, pasará a ser conocido únicamente por su nombre. La reciente publicación del libro de memorias Nobody’s girl de Virginia Giuffre, quien lo acusó de abuso cuando era menor y falleció en abril, aumentó la presión sobre la familia real y motivó la decisión del rey.
El palacio también anunció que Andrés deberá abandonar la mansión Royal Lodge, donde residía desde 2004, tras años de polémicas sobre su conducta y privilegios. La situación ha generado debates sobre la posibilidad de que el Parlamento británico obtenga competencias para revocar títulos reales de manera independiente, así como acciones legales por parte de asociaciones republicanas.




