Este 6 de noviembre, la República Dominicana celebra 181 años de la proclamación de su primera Constitución, firmada en 1844 en la villa de San Cristóbal por un grupo de patriotas que soñaban con una nación libre, justa y soberana. Aquella Carta Magna se convirtió en la base legal y moral del nuevo Estado dominicano, marcando el inicio de una República independiente.
La Constitución de 1844, inspirada en los principios liberales de su época, estableció un sistema de gobierno representativo, con división de poderes y reconocimiento de derechos ciudadanos. Sin embargo, apenas diez años después, en 1854, se produjo la primera reforma constitucional, que amplió las facultades del Poder Ejecutivo y extendió el mandato presidencial de cuatro a seis años, autorizando la reelección inmediata.
Desde entonces, la Constitución ha sido modificada en 40 ocasiones, reflejando los cambios políticos, sociales y morales de la nación. Estas reformas, algunas impulsadas por la necesidad de modernización y otras por intereses de poder, han convertido la Carta Magna en un espejo de la historia política dominicana.
Entre las transformaciones más significativas figura la de 1872, que permitió nuevamente la reelección presidencial, declaró el catolicismo como religión oficial y restringió la libertad de culto para otras confesiones.
A lo largo de casi dos siglos, la Constitución ha sido testigo y protagonista del desarrollo institucional del país, adaptándose a los desafíos de cada época. Hoy, al conmemorarse este nuevo aniversario, la República Dominicana reafirma su compromiso con los ideales de independencia, justicia y democracia representativa que inspiraron a los constituyentes de San Cristóbal en 1844.




