Las principales aerolíneas estadounidenses —Southwest, United y American Airlines— ajustarán sus operaciones este fin de semana ante la escasez de controladores aéreos provocada por el cierre del Gobierno federal, que ya supera los 38 días.
A partir de este sábado, se eliminarán cerca de 700 vuelos para cumplir con la reducción obligatoria del 4 % en la actividad de los principales aeropuertos, medida impuesta por la Administración Federal de Aviación (FAA) para evitar riesgos operativos.
Southwest anunció la cancelación de 100 vuelos el sábado y 150 el domingo en 24 aeropuertos, mientras que United y American Airlines suspenderán 220 vuelos domésticos cada una durante el fin de semana. United prevé eliminar otros 190 vuelos el lunes y 269 el martes, concentrando recursos en rutas internacionales.
La FAA reportó afectaciones en O’Hare (Chicago), Ontario (California) y Newark (Nueva Jersey), este último con suspensiones recurrentes durante fines de semana recientes por falta de personal.
El cierre ha dejado fuera de servicio a unos 2.000 controladores aéreos, muchos de los cuales han buscado empleos temporales ante la falta de salario. Autoridades del sector advierten que los trabajadores enfrentaban jornadas de seis días y turnos de diez horas, un nivel de presión considerado insostenible.
En el plano político, la reapertura del Gobierno sigue bloqueada. Los demócratas condicionan su apoyo a la extensión de los subsidios del programa Obamacare, mientras los republicanos necesitan 60 votos en el Senado para aprobar una resolución de continuidad.




