La jueza Julieta Makintach, cuya actuación provocó la anulación del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, reconoció este jueves ante el Jurado de Enjuiciamiento de Buenos Aires que su accionar generó un perjuicio grave para la Justicia.
“Nunca me imaginé que iba a generar tanto daño. Era todo lo contrario a lo que yo buscaba”, declaró la magistrada durante la primera audiencia del juicio político en su contra, agregando que “el daño que ocasioné es tremendo”.
Makintach, integrante del Tribunal Oral Criminal N.º 2 de San Isidro, enfrenta acusaciones por incompetencia, negligencia, parcialidad, revelación de secretos, malversación de fondos públicos y abuso de autoridad. El proceso se originó luego de que participara en la grabación de un documental no autorizado sobre el juicio por la muerte del astro argentino mientras aún integraba el tribunal que debía juzgar el caso.
La jueza fue apartada de su cargo de forma preventiva en julio pasado y ahora podría ser destituida. La denuncia fue presentada por el procurador general bonaerense, Julio Conte Grand, quien detalló nueve conductas irregulares, entre ellas permitir filmaciones clandestinas durante las audiencias y mentir sobre su participación en el documental.
Además del juicio político, Makintach está imputada en una causa penal por cohecho, abuso de autoridad, malversación y violación de los deberes de funcionario público.
La participación de la jueza provocó la nulidad total del juicio por la muerte de Maradona, que había iniciado en marzo de 2024 y contaba con más de 40 testimonios. Por “contaminación horizontal”, los otros dos jueces del tribunal también fueron apartados.
El nuevo juicio fue reprogramado para comenzar el 17 de marzo de 2026, reabriendo así uno de los procesos judiciales más mediáticos de la Argentina reciente.




