La República Dominicana ha logrado disminuir la pobreza monetaria en casi 10 puntos porcentuales en los últimos cinco años, afirmó Gloria Reyes, directora general de Desarrollo Social Supérate. Este progreso ha permitido que miles de dominicanos y dominicanas dejen atrás los programas asistenciales del Estado y se incorporen al mercado laboral mediante empleos formales o iniciativas de emprendimiento.
Reyes atribuye estos resultados a la estrategia del presidente Luis Abinader, que combina la asistencia social con programas de capacitación en el Infotep, ITLA y el programa 14-24, dirigido a jóvenes que ni estudian ni trabajan en 147 comunidades del país. Según la directora, organismos internacionales como la Cepal, FAO, Banco Mundial y Naciones Unidas reconocen a República Dominicana como un referente regional en desarrollo humano.
Fusión Supérate-Adess y eficiencia en subsidios
La integración de Supérate con la Administradora de Subsidios Sociales (Adess) ha permitido reducir el tiempo de procesamiento de nóminas de 40 días a solo una semana, generando un ahorro proyectado de RD$300 millones para 2026. Además, se desarrolla una plataforma tecnológica junto al Banco de Reservas que permitirá a los beneficiarios realizar gestiones sin necesidad de desplazarse, fortaleciendo la eficiencia y la transparencia.
Sistema Nacional de Cuidados y programas sociales
Entre otras iniciativas, el Sistema Nacional de Cuidados busca reducir la pobreza femenina y generar empleo formal mediante la profesionalización de servicios de atención a personas dependientes, con un piloto en Santo Domingo Este y Azua que ya capacitó a más de 4,000 personas. Se proyecta la creación de hasta 80,000 empleos.
Reyes también destacó el Plan Nacional de Titulación, que ha entregado más de 140,000 certificados de propiedad a familias vulnerables, y el programa de Transporte Escolar (TRAE), que beneficia a 1,8 millones de estudiantes de escuelas públicas.
Según la directora de Supérate, la política social dominicana ha evolucionado del asistencialismo a la “inversión social estratégica”, promoviendo la movilidad social y fomentando la autonomía de los ciudadanos frente al Estado.




