La llegada al Caribe del portaaviones más grande de Estados Unidos, el USS Gerald R. Ford, junto a su grupo de ataque integrado por más de 4.000 marinos y decenas de aeronaves tácticas, ha vuelto a colocar a Venezuela en el centro del foco internacional. Washington mantiene desde agosto un amplio despliegue naval y aéreo cerca de las costas venezolanas, bajo el argumento de combatir el narcotráfico, lo que ha provocado reacciones en Moscú y Londres.
EE.UU. refuerza su presencia militar
El Pentágono definió al USS Gerald R. Ford como “el portaaviones más grande del mundo”, destacando que su misión obedece a la orden del secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, de apoyar la directiva del presidente Donald Trump para desmantelar presuntas organizaciones criminales transnacionales y enfrentar el supuesto narcoterrorismo.
Según cifras oficiales, 75 personas han muerto y una veintena de embarcaciones han sido destruidas durante la operación que EE.UU. ejecuta en el Caribe y que ya se ha extendido al Pacífico. La Casa Blanca defiende el operativo como parte de su estrategia contra el tráfico de drogas.
Rusia advierte sobre la escalada
El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, criticó la política de Washington hacia Caracas, advirtiendo que “no traerá nada bueno” y afectará el prestigio estadounidense en la comunidad internacional. Lavrov negó, además, que Venezuela haya solicitado ayuda militar a Moscú, aunque recordó que ambos países firmaron un tratado de asociación estratégica que está en proceso de ratificación.
Reino Unido se distancia de Washington
En un hecho inusual entre aliados, Reino Unido suspendió la cooperación de inteligencia con Estados Unidos en operaciones antidroga. Según reveló CNN, Londres considera que los ataques militares estadounidenses violan el derecho internacional y no desea ser cómplice de estas acciones, que han causado decenas de muertes.
La decisión marca una ruptura significativa en la colaboración entre ambos países, que durante años habían compartido información sobre embarcaciones sospechosas en el Caribe.
Venezuela responde con un despliegue masivo
En Caracas, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, anunció la movilización de 200.000 efectivos y de medios “terrestres, aéreos, navales, fluviales y misilísticos” para enfrentar lo que calificó como “amenazas imperiales”.
El operativo comenzó a las 4:00 de la madrugada del martes y se mantendrá hasta el miércoles. Paralelamente, la Asamblea Nacional —de mayoría chavista— aprobó la “Ley del Comando para la Defensa Integral de la Nación”, que busca coordinar la recolección de información sobre posibles riesgos a la seguridad nacional.
Con la presencia del USS Gerald R. Ford en aguas caribeñas, la tensión entre Washington y Caracas vuelve a subir, en un escenario en el que Rusia y Reino Unido también mueven piezas en el tablero geopolítico regional.




