El presidente de la Reserva Federal de Atlanta, Raphael Bostic, anunció este miércoles que se retirará en febrero de 2026, al concluir su mandato. Su salida abre una nueva vacante en el órgano de política monetaria del banco central estadounidense, en un contexto marcado por las presiones del presidente Donald Trump para ejercer mayor control sobre la entidad.
Bostic, de 59 años, ocupa el cargo desde 2017 y fue el primer hombre negro y abiertamente gay en presidir una filial regional de la Reserva Federal. En su comunicado, expresó:
“Estoy orgulloso de lo que hemos logrado durante mi mandato para convertir en realidad el ambicioso objetivo de una economía que funcione para todos”.
Reconfiguración en la Fed y presión presidencial
La salida de Bostic se suma a otros movimientos recientes en la Junta de Gobernadores de la Fed. En agosto, la economista Adriana Kugler, nominada por Barack Obama, anunció su retiro anticipado. Actualmente, Trump busca remover a Lisa Cook, acusándola de fraude hipotecario, y ha nombrado a Stephen Miran, exasesor económico, como reemplazo de Kugler.
En octubre, la Fed redujo los tipos de interés en un cuarto de punto, ubicando el rango entre 4 % y 3.75 %, medida que Trump consideró insuficiente, acusando al presidente del banco, Jerome Powell, de actuar con lentitud.
Implicaciones operativas
Aunque Bostic forma parte del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), no tiene voto actualmente debido al calendario rotatorio, que le asigna participación activa recién en 2027. Su sucesor será elegido por la junta directiva de la Fed de Atlanta, sin intervención directa de la Casa Blanca, aunque se anticipa que Trump intentará influir en el proceso para asegurar un perfil afín.




