Estados Unidos fue galardonado este viernes con el satírico premio ‘Fósil del Día’ por su ausencia en la trigésima cumbre climática de Naciones Unidas (COP30), que se celebra en la ciudad amazónica de Belém.
El reconocimiento, organizado por la Red de Acción por el Clima (CAN), se entrega diariamente a los países que se destacan por sus acciones o declaraciones contrarias a las soluciones de la crisis climática.
El trofeo —una cabeza de dinosaurio incrustada en plástico— fue recibido en la Zona Azul por un falso Donald Trump, vestido con íconos de la bandera estadounidense y una peluca rubia, en un acto simbólico que buscó llamar la atención sobre la ausencia oficial de EE.UU. en las negociaciones.
Representación alternativa y críticas internas
Aunque el Gobierno estadounidense no participa en las negociaciones por primera vez en décadas, miembros de la sociedad civil viajaron a Belém para integrarse a los debates.
El senador demócrata Sheldon Whitehouse, miembro del Comité de Medio Ambiente y Obras Públicas, llegó a la cumbre para representar a EE.UU. y reunirse con jefes de Estado, líderes empresariales y organizaciones sociales.
En rueda de prensa, Whitehouse afirmó que la Administración Trump “no representa al público estadounidense en cuestiones climáticas”, sino a la industria de los combustibles fósiles y a los grandes donantes que financiaron su campaña política.
Un premio con propósito
Creado en la COP5 de 1999, el ‘Fósil del Día’ busca avergonzar y generar presión pública sobre los países que sabotean o entorpecen el progreso climático.
Su lema resume el espíritu del galardón: “Son los mejores haciendo lo peor y hacen lo máximo para hacer lo mínimo”.




