El partido amistoso entre República Dominicana y Puerto Rico, celebrado este sábado en el Citi Field de Nueva York, tuvo un momento cargado de emoción y simbolismo: el homenaje al veterano segunda base Robinson Canó, quien fue retirado del terreno en la séptima entrada.
El homenaje se produjo en medio de la “Serie de la Hermandad”, evento que reunió a las dos selecciones caribeñas en un encuentro de exhibición con gran presencia de fanáticos dominicanos y boricuas.
La salida de Canó
En la parte alta de la séptima entrada, el ex segunda base Luis Castillo ingresó al terreno para sustituir a Canó, gesto que marcó la despedida simbólica del jugador. Al abandonar el campo, Canó no pudo contener las lágrimas mientras recibía una ovación de pie de los miles de fanáticos presentes.
El momento fue acompañado por aplausos, cánticos y muestras de respeto hacia uno de los peloteros más emblemáticos de la República Dominicana en las Grandes Ligas.
Un ídolo reconocido
Robinson Canó, con más de 17 temporadas en las Grandes Ligas, múltiples participaciones en el Clásico Mundial de Béisbol y un campeonato con los Yankees en 2009, es considerado uno de los mejores segunda base de su generación. Su salida del terreno en este partido amistoso simbolizó el reconocimiento a su trayectoria y legado.
Contexto del evento
El homenaje se enmarcó en el enfrentamiento entre República Dominicana y Puerto Rico, un clásico caribeño que se trasladó a Nueva York para celebrar la hermandad deportiva y cultural entre ambos países. El evento fue organizado como parte de las actividades de integración de la diáspora y contó con la presencia de figuras históricas del béisbol.




