Las autoridades estadounidenses elevaron este lunes a 130 el número de migrantes arrestados en el operativo “La telaraña de Charlotte”, desplegado durante el fin de semana en la ciudad más grande de Carolina del Norte, en medio de protestas ciudadanas.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) informó que, en los dos primeros días, la Patrulla Fronteriza detuvo a más de 130 personas acusadas de violar leyes migratorias. Según el Gobierno, varios de los detenidos presentan antecedentes criminales que incluyen pertenencia a pandillas, agresión agravada, posesión de armas peligrosas, hurto mayor, conducción bajo los efectos del alcohol y entrada ilegal al país.
Aunque el DHS no precisó las nacionalidades ni el lugar de custodia, el comandante de la Patrulla Fronteriza, Gregory Bovino, compartió en redes sociales imágenes de migrantes mexicanos y hondureños. Bovino aseguró: “No permitiremos que extranjeros criminales ilegales tomen las comunidades estadounidenses. Continuaremos buscando en Los Ángeles, Chicago o cualquier otra ciudad que elijamos”.
Sin embargo, el gobernador demócrata de Carolina del Norte, Josh Stein, cuestionó el operativo al señalar que “la vasta mayoría” de los detenidos no tienen condenas criminales. Además, denunció que agentes federales actuaron con rostros cubiertos, armas largas y vehículos sin identificación, lo que derivó en acusaciones de perfilamiento racial y detenciones arbitrarias en espacios públicos.
El despliegue en Charlotte se suma a operativos similares realizados en Los Ángeles y Chicago durante este año, todos en ciudades gobernadas por demócratas, lo que ha generado fuertes manifestaciones ciudadanas. Carolina del Norte alberga cerca de un millón de inmigrantes, de los cuales más de una quinta parte son mexicanos, según el American Immigration Council.
El DHS concluyó su comunicado reafirmando que continuará aplicando las leyes migratorias “hasta arrestar y remover de nuestro país a cada ilegal extranjero criminal”.




