Líderes de Alemania, Reino Unido y Francia, junto al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, coincidieron este viernes en que cualquier acuerdo para poner fin a la guerra con Rusia debe garantizar la soberanía de Ucrania y proteger los intereses europeos a largo plazo.
Durante una conversación telefónica, los mandatarios señalaron que la línea de contacto actual debe ser el punto de partida de cualquier negociación y que las Fuerzas Armadas ucranianas deben mantener la capacidad de defender eficazmente el territorio nacional. La Cancillería alemana destacó que Merz, Starmer y Macron reiteraron su «apoyo inalterado y total» a una «paz duradera y justa».
Zelenski afirmó que coordinará su respuesta al plan de paz presentado por Estados Unidos, asegurando que sus decisiones se alinearán con las posiciones de Francia, Reino Unido y Alemania. «Estamos coordinando los próximos pasos y hemos acordado que nuestros equipos trabajarán juntos a los niveles correspondientes», indicó el presidente ucraniano en redes sociales.
El plan estadounidense, divulgado parcialmente por medios como Axios, propone limitar el Ejército ucraniano a 600.000 efectivos, impedir su ingreso en la OTAN y ceder a Rusia las regiones orientales de Lugansk y Donetsk, mientras que las regiones de Zaporiyia y Jersón permanecerían congeladas en la línea de contacto actual. A cambio, EE. UU. ofrecería garantías de seguridad a Ucrania, comprometiéndose a intervenir en caso de una nueva invasión rusa.
Los líderes europeos y Zelenski celebraron estos esfuerzos, destacando la importancia de mantener una estrecha coordinación con EE. UU. y el resto de socios europeos, y coincidieron en que cualquier acuerdo que afecte a la UE o a la OTAN requiere el consentimiento de sus aliados.




