La congresista republicana por Georgia, Marjorie Taylor Greene, anunció que dejará su escaño en la Cámara de Representantes a partir del 5 de enero de 2026.
La decisión fue comunicada mediante un video de más de diez minutos difundido en redes sociales, donde Greene explicó que nunca logró encajar en Washington y se sintió “rechazada” por la élite política.
Su renuncia se produce tras meses de tensiones públicas con el expresidente Donald Trump, a quien criticó por su manejo de documentos relacionados con Jeffrey Epstein, así como por políticas en materia de salud y asuntos internacionales.
Trump respondió calificándola de “traidora” y “excéntrica”, y advirtió que apoyaría a un rival interno si Greene buscaba la reelección en 2026.
La salida de Greene marca una ruptura significativa entre Trump y una de las figuras más mediáticas y combativas del movimiento Make America Great Again (MAGA). Su renuncia también refleja la presión que enfrentan los legisladores republicanos que se distancian del expresidente, especialmente ante su base más fiel.
Con su decisión, Taylor Greene se suma a otros representantes que han abandonado el Congreso tras enfrentamientos con Trump, subrayando la influencia persistente del líder republicano dentro del partido.




