Delegaciones de Estados Unidos, Ucrania y varios países de la Unión Europea se reúnen hoy en Ginebra para analizar y ajustar el nuevo plan de paz de 28 puntos presentado por sorpresa esta semana por el presidente estadounidense Donald Trump. El borrador ha generado tensiones, ya que Kiev y varias capitales europeas rechazan algunos de sus apartados más sensibles.
Una reunión de alto nivel
La delegación estadounidense estará encabezada por el secretario de Estado, Marco Rubio, y el enviado especial para misiones de paz, Steve Witkoff, quienes se unirán al secretario del Ejército, Dan Driscoll, presente en la ciudad desde el sábado.
Por parte de Ucrania liderarán las conversaciones Andri Yermak, jefe de gabinete del presidente Volodímir Zelenski, y el jefe negociador Rustem Umérov.
También participan asesores de política exterior de Francia, Reino Unido, Alemania e Italia, así como representantes de la Comisión Europea y del Consejo Europeo.
Un plan controvertido
El principal objetivo del encuentro es “pulir” el plan de Trump, al que Zelenski debe responder antes del 27 de noviembre, un plazo que Kiev considera extremadamente reducido. Aunque Trump ha advertido que no es su “última oferta”, varias cláusulas han sido recibidas con preocupación por Ucrania.
Entre los puntos más polémicos figuran:
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La entrega del Donbás a Rusia.
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El reconocimiento de Crimea como territorio ruso.
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La reducción del ejército ucraniano de cerca de 900.000 a 600.000 efectivos.
Para Kiev, estas propuestas equivalen a una capitulación ante Moscú, lo que anticipa una negociación difícil en Ginebra.




