La Operación Lanza del Sur (Southern Spear), iniciada el 14 de noviembre de 2025, es una estrategia militar de Estados Unidos enfocada en combatir el narcotráfico y el crimen organizado transnacional en Latinoamérica, con especial atención en las rutas marítimas y aéreas del Caribe y el Pacífico.
🔎 Contexto inmediato
- Demostraciones militares: Bombarderos estratégicos B-52H realizaron maniobras de ataque en el Caribe, integrándose con aviones de combate en ejercicios de movilidad rápida.
- Incremento de tensión regional: Estas acciones ocurren en medio de un despliegue militar creciente cerca de Venezuela, incluyendo el traslado del portaaviones USS Gerald R. Ford.
- FAA alerta: La Administración Federal de Aviación (FAA) emitió una advertencia sobre el aumento de actividad militar en el espacio aéreo venezolano, lo que provocó la cancelación masiva de vuelos internacionales hacia ese país.
- Cartel de los Soles: EE. UU. declaró como organización terrorista al grupo que vincula con el presidente venezolano Nicolás Maduro, intensificando la presión política y militar.
⚔️ Implicaciones estratégicas
- Proyección de fuerza: El uso de bombarderos B-52H, capaces de portar armas nucleares o convencionales, envía un mensaje de disuasión militar en la región.
- Seguridad hemisférica: Washington enmarca la operación como un esfuerzo para garantizar “estabilidad hemisférica”, reforzando alianzas con países caribeños y latinoamericanos.
- Impacto en Venezuela: La operación aumenta la presión sobre el gobierno de Maduro, al tiempo que genera incertidumbre en la aviación civil y en la economía venezolana.
- Acciones directas: Según reportes, fuerzas estadounidenses han destruido más de 20 embarcaciones ligadas al narcotráfico y causado la muerte de más de 80 personas en operaciones recientes.
- Diplomacia abierta: Aunque la estrategia es de fuerza, el presidente Donald Trump declaró que “podría hablar con Maduro para salvar muchas vidas”, lo que abre un canal diplomático paralelo.
🌍 Lectura regional
La Operación Lanza del Sur combina acciones militares de alto perfil con un mensaje político de liderazgo hemisférico frente al narcotráfico y al crimen organizado. Al mismo tiempo, incrementa la tensión con Venezuela y genera un escenario de riesgo para la aviación comercial y la estabilidad regional, mientras se mantiene abierta la posibilidad de diálogo político.




