El presidente francés, Emmanuel Macron, instó este jueves a su homólogo chino, Xi Jinping, a involucrarse en medidas concretas para avanzar hacia un alto el fuego en Ucrania y a equilibrar las relaciones económicas entre China y Europa, en un contexto marcado por tensiones comerciales y desafíos geopolíticos crecientes.
Tras la reunión en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín, Macron afirmó que ambos países deben trabajar por «una paz robusta y duradera» en Ucrania y pidió que China apoye al menos un cese temporal de hostilidades, con moratoria sobre ataques a infraestructuras críticas durante el invierno.
El mandatario francés recordó que el conflicto representa una amenaza vital para la seguridad europea y para el respeto del orden internacional basado en el derecho, y subrayó la «responsabilidad particular» de Francia y China como miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU.
En el terreno económico, Macron advirtió que los desequilibrios comerciales actuales «no son sostenibles» y llamó a reforzar la coordinación para prevenir riesgos financieros y fortalecer una gobernanza económica global más equitativa y basada en reglas. Destacó también los avances recientes en cooperación industrial, como las baterías eléctricas, y valoró la disposición de Pekín a facilitar el acceso de productos franceses, especialmente agroalimentarios, al mercado chino.
Por su parte, Xi Jinping aseguró que ambos gobiernos trabajarán para garantizar «un clima de negocios justo, equitativo, previsible y no discriminatorio» para las empresas de ambos países, y señaló que el próximo XV Plan Quinquenal chino ofrecerá «importantes oportunidades» a nivel global.
La visita concluyó con la firma de doce acuerdos bilaterales en áreas como patrimonio cultural, educación, investigación científica, aviación y cooperación medioambiental.
La gira de Macron, la cuarta desde que asumió la presidencia, se produce en un momento de sensibilidad por las tensiones comerciales entre China y la Unión Europea, con Francia reclamando un acceso más equilibrado al mercado chino y condiciones de competencia justas para las empresas europeas. Además, el mandatario francés busca transmitir la importancia de que China utilice su influencia para favorecer una desescalada en la guerra de Ucrania.




