El expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro designó a su hijo mayor, el senador Flávio Bolsonaro, como candidato para las elecciones presidenciales de 2026 en Brasil, apenas días después de que el propio Bolsonaro ingresara a prisión tras ser condenado por intentar un golpe de Estado en 2022 contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Flávio, de 44 años, considerado más moderado que su padre, recibió el respaldo del Partido Liberal, formación política de ambos, para liderar la candidatura, que se perfila como principal contendiente frente al mandatario izquierdista Lula da Silva.
«Con gran responsabilidad confirmo la decisión del mayor líder político y moral de Brasil, Jair Messias Bolsonaro, de confiarme la misión de dar continuidad a nuestro proyecto de nación», escribió Flávio en su cuenta de X el pasado viernes.
El anuncio tuvo un impacto inmediato en los mercados: el índice Ibovespa de la Bolsa de São Paulo cerró con una caída del 4,3%, reflejando la incertidumbre sobre el futuro político de la derecha brasileña.
Flávio Bolsonaro ha acompañado a su padre durante todo el proceso judicial y es considerado por algunos sectores como un «político equilibrado, experimentado y preparado para el diálogo», según el diputado Luciano Zucco. Sin embargo, su carrera también estuvo marcada por controversias: en 2020 fue imputado por un supuesto esquema de corrupción cuando era diputado estadual, aunque el caso se cerró por irregularidades en la obtención de pruebas.
En lo familiar, Flávio ha tenido desencuentros públicos con su madrastra, la ex primera dama Michelle Bolsonaro, aunque ambos aseguraron haber limado asperezas recientemente. Su hermano Eduardo Bolsonaro afirmó que Flávio «levantaría la bandera de los ideales» de su padre en la contienda presidencial.
Con Jair Bolsonaro fuera de la carrera electoral por condena e inhabilitación política, Flávio se perfila como la principal figura del clan Bolsonaro, mientras que Lula, de 80 años, ha confirmado su intención de buscar nuevamente la presidencia.




