El Rey Felipe VI ha mostrado su profunda preocupación sobre la creciente «crisis de confianza» que atraviesan las democracias a nivel global, tanto en el ámbito nacional como internacional. En su tradicional mensaje de Nochebuena, el monarca español destacó que este fenómeno está afectando gravemente el ánimo de los ciudadanos y la credibilidad de las instituciones democráticas, un hecho que ha cobrado especial relevancia en el contexto de un «mundo convulso» donde el multilateralismo y el orden mundial se encuentran en crisis.
Felipe VI subrayó que los extremismos y populismos se alimentan de la desconfianza generalizada, la desinformación y las desigualdades. Asimismo, apuntó que las tensiones actuales sobre el presente y el futuro están generando un malestar colectivo que pone en riesgo la estabilidad de las democracias. El monarca invitó a reflexionar sobre el papel que cada individuo puede jugar para fortalecer la convivencia democrática, resaltando la necesidad de diálogo y respeto mutuo para encontrar soluciones a los problemas comunes.
«En democracia, las ideas propias nunca pueden convertirse en dogmas, ni las ajenas en amenazas», afirmó el Rey, subrayando que la convivencia requiere de la responsabilidad y el compromiso de todos. En este sentido, hizo un llamado a la ejemplaridad en el ejercicio de los poderes públicos, alertando de que el miedo solo genera barreras y ruido que dificultan la comprensión de la realidad.
En su mensaje, Felipe VI también abordó algunas de las principales preocupaciones económicas de los españoles, como el aumento del coste de vida y las dificultades para acceder a la vivienda, especialmente para los jóvenes. Además, hizo referencia a los avances tecnológicos y su impacto en la incertidumbre laboral, destacando que, a pesar de estos retos, es fundamental preservar la confianza en el sistema democrático.




