El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, se encuentra este lunes con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la residencia de Mar-a-Lago, Florida, para abordar la segunda fase del delicado acuerdo de tregua en Gaza. El encuentro fue solicitado por Netanyahu, según indicó Trump, en un momento en que algunos funcionarios estadounidenses temen que tanto Israel como Hamás estén retrasando la implementación de esta etapa del alto el fuego.
Trump busca avanzar antes de enero hacia la creación de un gobierno tecnocrático palestino en Gaza y el despliegue de una fuerza internacional de estabilización. La reunión está programada para las 13:00 horas locales, según la Casa Blanca.
La portavoz del gobierno israelí, Shosh Bedrosian, explicó que Netanyahu tratará de garantizar que «Hamás quede desarmado y Gaza desmilitarizada». Sin embargo, el primer ministro también intentará centrar la conversación en Irán, presionando por una mayor acción estadounidense contra el programa nuclear de Teherán y advirtiendo sobre el riesgo que representa tanto para Oriente Medio como para Estados Unidos.
Irán rechazó las afirmaciones y calificó las informaciones como una «operación psicológica», subrayando que está preparado para defenderse y que cualquier agresión futura tendría consecuencias graves para Israel.
La visita de Netanyahu se produce tras intensos días de diplomacia internacional en Palm Beach, donde Trump recibió a líderes como el ucraniano Volodimir Zelenski para discutir la guerra con Rusia. La tregua en Gaza, alcanzada en octubre, es considerada uno de los logros destacados del primer año de Trump en el poder, y mediadores regionales buscan mantener el impulso del acuerdo.
La primera fase del alto el fuego incluyó la liberación de rehenes por parte de Hamás. La segunda fase prevé que Israel se retire de ciertas posiciones en Gaza, que Hamás deponga las armas, y que se establezca una autoridad interina junto a una fuerza internacional de estabilización. No obstante, ambas partes han denunciado violaciones frecuentes del alto el fuego.
Expertos señalan que la administración estadounidense está cada vez más frustrada con Netanyahu, quien, según algunos analistas, podría estar desviando la atención hacia Irán mientras Israel se prepara para un año electoral.




