La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha solicitado una «prueba de vida inmediata» del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, después de que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunciara que ambos habían sido capturados y sacados del país en una operación militar de gran escala.
En un comunicado a través de la cadena estatal Venezolana de Televisión (VTV), Rodríguez indicó que las autoridades venezolanas desconocen el paradero de Maduro y Flores, tras los violentos ataques perpetrados en varias ciudades de Venezuela, entre ellas Caracas. La vicepresidenta denunció la magnitud de los bombardeos y las víctimas que han dejado, tanto entre los militares como entre los civiles inocentes.
«Condenamos enérgicamente este ataque brutal contra nuestro pueblo, que ha costado la vida de nuestros valientes funcionarios militares y de muchos venezolanos civiles», expresó Rodríguez, subrayando que estos caídos se convierten en «mártires» de la nación. Asimismo, aseguró que Maduro ya había advertido al pueblo sobre la posibilidad de una agresión de este tipo y había tomado medidas preventivas para activar la defensa nacional.
El ataque, que comenzó a las 2 a.m. hora local, involucró explosiones en diversos puntos de Caracas y otras regiones, como Miranda, Aragua y La Guaira. Según el ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, el gobierno estadounidense utilizó cohetes y misiles como parte de la operación.
En su pronunciamiento a través de la red social Truth Social, Donald Trump confirmó que la operación fue exitosa, destacando que Maduro y su esposa habían sido capturados y retirados del país. Fuentes consultadas por medios internacionales como Fox News y CBS News detallaron que la operación militar estadounidense incluyó helicópteros «Chinook» y un importante despliegue de las fuerzas especiales, incluyendo las unidades de élite Delta Force. No obstante, la situación sigue siendo incierta, y el destino final de Maduro y Flores continúa siendo desconocido.
Rodríguez acusó a Estados Unidos de actuar bajo lo que describió como «voracidad energética» y aseguró que las Fuerzas Armadas de Venezuela seguirán activas para defender al país de lo que considera una agresión imperialista.
A medida que la tensión aumenta, el pueblo venezolano enfrenta una situación de total incertidumbre, mientras las autoridades continúan exigiendo pruebas claras sobre los sucesos ocurridos durante la madrugada de este miércoles.




