El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha ordenado el fortalecimiento de las medidas de seguridad a lo largo de la frontera con Venezuela, ante la posibilidad de un incremento en la llegada de refugiados venezolanos, tras los recientes ataques de Estados Unidos contra Caracas y otras ciudades, así como la amenaza de captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
La frontera entre ambos países, que se extiende por 2.219 kilómetros desde el Caribe hasta la región amazónica, ha sido escenario de una creciente migración venezolana en los últimos años. A través de un mensaje en su cuenta de X, Petro afirmó que la fuerza pública y los recursos asistenciales serán desplegados en caso de que se registre un flujo masivo de personas que busquen refugio en Colombia. En dicho mensaje, el mandatario también expresó que estuvo monitoreando los sucesos en Venezuela durante un consejo de seguridad realizado en horas de la madrugada.
Los pasos fronterizos más relevantes entre Colombia y Venezuela se encuentran en la ciudad de Cúcuta, en territorio colombiano, y en San Antonio del Táchira y Ureña, ubicados en el estado venezolano de Táchira. Según reportes de EFE, la situación en la zona era completamente tranquila al momento de la reapertura de estos pasos este sábado.
Petro, aunque no ha confirmado ni desmentido las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre la captura de Maduro y su esposa, ha rechazado los bombardeos ordenados por Washington sobre varias ciudades venezolanas. El presidente colombiano manifestó su condena ante la agresión a la soberanía de Venezuela, destacando que los conflictos internos de los pueblos deben ser resueltos pacíficamente por ellos mismos.
Además, Petro subrayó que, como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU desde el 1 de enero, Colombia buscará que el organismo internacional se pronuncie sobre la situación en Venezuela. En su mensaje, invitó al pueblo venezolano a fortalecer el diálogo y la unidad, y destacó que la paz es el único camino para garantizar la soberanía y la cohesión nacional.
Por su parte, el ministro de Defensa de Colombia, Pedro Sánchez Suárez, advirtió sobre los posibles riesgos derivados de las tensiones generadas por los ataques de Estados Unidos, señalando que podrían haber intentos de atentados por parte del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y otros grupos armados ilegales en la zona fronteriza. Aseguró que todas las capacidades de la Fuerza Pública se han activado para anticipar y neutralizar cualquier intento de agresión en el territorio colombiano.
El ELN, que figura en la lista de organizaciones terroristas extranjeras de Estados Unidos y que el mismo Petro ha acusado de vinculación con el narcotráfico, ha expresado su rechazo a las «acciones intervencionistas» de Washington en Venezuela, en especial tras el despliegue militar en el Caribe y en el Pacífico, bajo el pretexto de combatir el narcotráfico.
Con estos refuerzos de seguridad, el gobierno colombiano busca no solo proteger su territorio, sino también atender de manera adecuada las necesidades humanitarias de aquellos que puedan verse obligados a cruzar la frontera debido a la inestabilidad política y social en Venezuela.




