El Gobierno argentino ha adoptado medidas migratorias para restringir la entrada de ciudadanos venezolanos relacionados con el régimen de Nicolás Maduro, luego de su captura por parte de Estados Unidos. La ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, informó que, en coordinación con varias entidades del Estado, se establecieron controles estrictos sobre el ingreso de venezolanos vinculados al mandatario venezolano.
Estas restricciones están dirigidas a funcionarios, miembros de las fuerzas armadas, empresarios ligados al aparato político y económico del régimen, así como a individuos sancionados por Estados Unidos y otras naciones. El objetivo principal de estas medidas es evitar que quienes han sido parte de la estructura del régimen de Maduro utilicen Argentina como refugio o base de protección. «La Argentina no otorgará amparo a colaboradores del régimen de Maduro», afirmó el Ministerio de Seguridad Nacional.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, indicó que esta decisión se toma en respuesta a la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, anunciada por el presidente Donald Trump. Según Trump, Maduro y su esposa fueron trasladados por helicóptero hasta un buque de guerra estadounidense, desde donde serán llevados a Nueva York para enfrentar cargos federales, entre ellos conspiración para narcoterrorismo.
Por su parte, el presidente argentino, Javier Milei, mostró su apoyo a la transición política en Venezuela, celebrando la caída de Maduro. «La Argentina está lista para ayudar en la transición hacia una Venezuela libre y democrática», expresó Milei, asegurando que el país se posiciona firmemente contra las dictaduras y a favor de la libertad.
Protestas en Buenos Aires contra la intervención estadounidense en Venezuela
Mientras tanto, en Buenos Aires, cientos de personas se manifestaron frente a la Embajada de Estados Unidos en rechazo al ataque militar estadounidense en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro. Las protestas, organizadas por grupos de izquierda y organizaciones sociales, rechazaron la intervención de Estados Unidos en América Latina, bajo el lema «Fuera yanquis de Venezuela y América Latina». La diputada nacional Mónica Schlotthauer destacó que la movilización no era en defensa de Maduro, sino en rechazo a la intervención militar extranjera en la región.
En las pancartas y consignas de los manifestantes se leía «Abajo la agresión de EE.UU. a Venezuela» y «No seremos una estrella más de la bandera yanqui». La protesta también se replicó en otras ciudades argentinas como Rosario, Mar del Plata y Neuquén, mientras que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires reforzó la seguridad en los alrededores de la Embajada con un operativo policial.
Rechazo al «imperialismo yanqui»
Pablo Almeida, dirigente sindical y delegado de ATE, expresó su rechazo a lo que calificó como una «intromisión imperialista» en Latinoamérica, comparando la situación con la invasión a Panamá ocurrida hace 36 años. Aunque aclaró que no apoya al Gobierno de Maduro, enfatizó la necesidad de movilizarse de manera organizada contra lo que considera una nueva agresión imperialista.




