El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este domingo fuertes advertencias contra su homólogo colombiano, Gustavo Petro, a quien acusó de estar vinculado con la producción y el tráfico de cocaína. El mandatario estadounidense insinuó incluso la posibilidad de una misión de EE.UU. en Colombia, similar a la operación militar ejecutada recientemente en Venezuela.
Durante declaraciones a periodistas a bordo del Air Force One, Trump afirmó que Colombia, al igual que Venezuela, atraviesa una grave crisis y está bajo el mando de “un dirigente enfermo” que, según él, permite la fabricación y venta de drogas hacia Estados Unidos. Al ser consultado sobre un eventual despliegue militar en territorio colombiano, respondió que esa opción “le parece bien”.
Las declaraciones se producen un día después de una operación estadounidense en Caracas, donde fueron detenidos el presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Ambos fueron trasladados a Nueva York para enfrentar cargos ante la justicia federal, entre ellos narcoterrorismo.
Trump ya había endurecido su discurso el sábado en una rueda de prensa en Florida, donde volvió a señalar directamente a Petro y le envió advertencias personales, en medio de una relación bilateral marcada por desacuerdos y tensiones.
Por su parte, el presidente colombiano reaccionó con dureza ante la ofensiva militar en Venezuela. Petro criticó a Estados Unidos por convertirse, según sus palabras, en el primer país en bombardear una capital suramericana, señalando que este hecho dejará una huella profunda en la región.
El mandatario colombiano llamó a evitar la venganza y propuso un cambio en las relaciones internacionales de América Latina, instando a la unidad regional y a diversificar los socios comerciales. En ese contexto, anunció que contactó al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, para impulsar una alianza latinoamericana más sólida.
Finalmente, Petro cuestionó la eficacia de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), al considerar que su sistema de consenso impide una respuesta firme ante crisis como la de Venezuela, y lamentó que algunos gobiernos mantengan una postura subordinada frente a potencias extranjeras.




