El expresidente brasileño Jair Bolsonaro, actualmente en prisión por planear un intento de golpe de Estado, sufrió lesiones leves tras caer en su celda durante la madrugada de este martes y solicitó ser trasladado a un hospital para someterse a exámenes médicos, informaron fuentes oficiales y familiares.
Según la Superintendencia de la Policía Federal en Brasilia, donde Bolsonaro cumple una condena de 27 años por golpismo, el exmandatario explicó a los agentes que lo custodian que había tenido un accidente mientras dormía. Un médico de la Policía lo examinó y constató que las heridas eran leves, sin embargo, su médico particular pidió su traslado para realizar pruebas adicionales.
Michelle Bolsonaro, esposa del líder ultraderechista, relató: “Durante la madrugada, tuvo una crisis, se cayó y golpeó su cabeza con un mueble. Mi amor no está bien”, y solicitó a la ciudadanía que oren por la salud del exgobernante.
El traslado de Bolsonaro al Hospital DF Star, donde ya había sido internado a fines de 2025 para cuatro intervenciones quirúrgicas —una por hernia inguinal bilateral y tres para bloquear parcialmente los nervios del diafragma y aliviar sus constantes episodios de hipo—, depende de la autorización de la Corte Suprema, encargada de su encarcelamiento.
El expresidente, de 70 años, arrastra desde hace meses problemas de mareos, hipo y vómitos, secuelas que él y su entorno atribuyen a la puñalada que recibió durante un mitin en la campaña electoral de 2018.
En septiembre pasado, el Supremo Tribunal Federal lo condenó por liderar un complot para intentar perpetuarse en el poder tras perder las elecciones de 2022 ante Luiz Inácio Lula da Silva. Desde finales de noviembre cumple su pena en la sede de la Policía Federal, mientras sus abogados han solicitado varias veces la prisión domiciliaria por razones humanitarias, petición que hasta ahora ha sido rechazada.




