El papa León XIV puso fin este martes al Jubileo iniciado hace un año por su antecesor, Francisco, al cerrar de manera solemne la Puerta Santa de la basílica de San Pedro, por la que pasaron millones de peregrinos durante este Año Santo.
El pontífice recorrió el atrio de la basílica y, tras unos instantes de oración en silencio y arrodillado frente a la Puerta Santa, procedió personalmente a su cierre a las 9:41 hora local (8:41 GMT).
Se trata de un cierre histórico, único en los últimos 300 años, que marca la conclusión de un evento que la Iglesia católica organiza aproximadamente cada 25 años para ofrecer la indulgencia a los fieles de todo el mundo que llegan a Roma.
Antes de sellar la Puerta, León XIV declaró: «Con alegría cerramos esta Puerta Santa, cruzada por innumerables creyentes, confiados en que el Buen Pastor siempre tiene abiertas las puertas de su corazón para acogernos cuando nos sentimos cansados y oprimidos».
Un Jubileo especial
El Jubileo de la Esperanza fue instaurado el 24 de diciembre de 2024 por el papa Francisco. Tras su fallecimiento en abril, León XIV se encargó de concluirlo, algo que no ocurría desde el año 1700.
Más de 33,4 millones de peregrinos visitaron Roma durante este Año Santo, siendo los más numerosos los italianos, estadounidenses y españoles, según datos de la Santa Sede.
El acto contó con la presencia del presidente de Italia, Sergio Mattarella, cardenales, obispos, miembros de la Curia, clérigos, religiosas y numerosos fieles. Tras el cierre de la Puerta Santa, el papa lideró una procesión hacia el interior de la basílica para celebrar la misa de la Epifanía, poniendo fin a su primera Navidad como pontífice.
Preparativos y tradición
Días antes, también se cerraron las Puertas de las otras tres basílicas papales de Roma: San Juan de Letrán, Santa María la Mayor y San Pablo Extramuros, así como una puerta especial en la cárcel de Rebibbia, abierta por Francisco como símbolo de esperanza.
El Jubileo, dedicado al perdón y con raíces en la tradición judía, fue adoptado por la Iglesia católica en 1300. Desde el siglo XIV se celebra cada 25 años, aunque también pueden convocarse años santos extraordinarios, como el de la Misericordia en 2015 o uno previsto para 2033, conmemorando los 2.000 años de la muerte de Jesús.
Tras su cierre, la Puerta Santa permanecerá sellada hasta el próximo Jubileo. Este evento también transformó la vida en Roma, con obras de embellecimiento de la ciudad y estrictos protocolos de seguridad; según el jefe de la Policía de Roma, Roberto Massucci, más de 70.000 agentes participaron en la supervisión de las actividades durante el Año Santo.




