El diputado Jorge Rodríguez, figura central del chavismo y principal enlace del oficialismo con Estados Unidos, fue ratificado este lunes como presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, en un escenario marcado por la tensión política y diplomática con Washington.
La reelección de Rodríguez se produce pocos días después de un ataque estadounidense en territorio venezolano y en medio de una profunda crisis institucional, tras la captura del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama, Cilia Flores, por fuerzas de Estados Unidos. Ante esta situación, el Tribunal Supremo de Justicia ordenó que la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, hermana del parlamentario, asumiera la presidencia encargada del país.
Rodríguez, médico psiquiatra y uno de los dirigentes más influyentes del oficialismo, ha combinado su papel como jefe del Poder Legislativo con funciones estratégicas como negociador del chavismo ante Washington. Ha encabezado contactos con funcionarios estadounidenses y liderado acuerdos como los vuelos regulares de repatriación de migrantes venezolanos.
Asimismo, dirigió las negociaciones políticas con la oposición, incluyendo el proceso de diálogo en Barbados con mediación de Noruega, donde se pactaron garantías electorales para los comicios presidenciales de 2024 que posteriormente no se cumplieron.
Tras la detención de Maduro, el primer Consejo de Ministros presidido por Delcy Rodríguez acordó crear una comisión de alto nivel para gestionar su liberación y la de Flores, cuya coordinación quedó nuevamente en manos de Jorge Rodríguez.
Con una extensa trayectoria dentro del chavismo, Rodríguez fue presidente del Consejo Nacional Electoral, vicepresidente de la República, alcalde de Caracas y ministro de Comunicación. También es fundador del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y ha dirigido numerosas campañas electorales.
Durante su gestión, la Asamblea Nacional aprobó cerca de cien leyes, algunas de ellas controvertidas, como las que penalizan el apoyo a sanciones internacionales y la que derogó la adhesión de Venezuela al Estatuto de Roma, lo que podría derivar en la salida del país de la Corte Penal Internacional.
Tanto Jorge como Delcy Rodríguez están sancionados por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos desde 2018, acusados de respaldar la permanencia de Maduro en el poder.
Mientras el Parlamento inicia una nueva etapa con el retorno de algunos dirigentes opositores, entre ellos Henrique Capriles, Maduro y Flores se declararon no culpables ante un tribunal federal en Nueva York, donde enfrentan cargos por narcoterrorismo y otros delitos.




