El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su país podría gobernar Venezuela y explotar su petróleo durante años. Según declaró en una entrevista con The New York Times, la administración estadounidense considera que el gobierno interino del país sudamericano, conformado por antiguos funcionarios leales al encarcelado Nicolás Maduro, no está proporcionando todo lo que consideran necesario.
“La reconstruiremos de una manera muy rentable”, afirmó Trump, quien indicó que Estados Unidos planea usar el petróleo venezolano y recibirlo, además de bajar los precios del crudo y dar dinero a Venezuela, que según él “lo necesita desesperadamente”. Al ser consultado sobre cuánto tiempo mantendría la supervisión directa de Venezuela, Trump respondió: “Solo el tiempo lo dirá”.
Estas declaraciones se produjeron poco después de que funcionarios de su administración anunciaran que EE. UU. planea asumir el control de la venta de petróleo venezolano de manera indefinida, como parte de un plan de tres fases explicado por el secretario de Estado, Marco Rubio, ante el Congreso.
Trump no explicó por qué reconoció a Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Maduro, como la nueva mandataria de Venezuela, en lugar de respaldar a la líder opositora María Corina Machado. Sobre la posible celebración de elecciones en el país, el presidente estadounidense no ofreció ninguna fecha.
Durante la entrevista, Trump atendió una llamada del presidente colombiano, Gustavo Petro, quien había sido amenazado previamente por Estados Unidos debido al papel de Colombia como centro de distribución de cocaína. La conversación, que duró aproximadamente una hora, pareció disipar cualquier amenaza militar inmediata, y Trump señaló que la “decapitación” del régimen de Maduro había servido para intimidar a otros líderes regionales a alinearse.
En la llamada estuvieron presentes el vicepresidente J.D. Vance y Marco Rubio, quienes se retiraron al finalizar la conversación, mientras que los periodistas del New York Times pudieron presenciar parte de la comunicación desde el Despacho Oval, bajo la condición de que no fuera grabada.




