El papa León XIV advirtió este viernes ante el cuerpo diplomático en el Vaticano que se ha quebrantado el principio establecido tras la Segunda Guerra Mundial que prohibía a los países recurrir a la fuerza para violar fronteras ajenas.
Durante su discurso, el pontífice expresó su preocupación por la debilidad del multilateralismo, calificándola de “un motivo de especial alarma” a nivel global. Además, alertó sobre el resurgimiento de la guerra como método para resolver conflictos: “La guerra vuelve a estar de moda y el entusiasmo bélico se expande”, señaló, al tiempo que criticó que la diplomacia basada en el diálogo y el consenso está siendo reemplazada por una “diplomacia de la fuerza”, ya sea por individuos o coaliciones de países.
El Papa lamentó que la paz ya no se busque como un bien intrínseco, sino como un medio para consolidar el dominio propio mediante las armas. “Esto compromete seriamente el estado de derecho, fundamento de toda convivencia civil pacífica”, afirmó, recordando que actitudes similares fueron las que llevaron a la humanidad a la tragedia de la Segunda Guerra Mundial, de cuyos escombros surgió la Organización de las Naciones Unidas.
León XIV hizo un llamado a proteger el derecho internacional humanitario, insistiendo en que no debe depender de intereses militares o estratégicos. Sobre el multilateralismo, recalcó que su objetivo es “proporcionar un espacio donde las personas puedan reunirse y dialogar” y subrayó la importancia de un consenso sobre los términos y conceptos empleados.
Llamado a respetar la voluntad del pueblo venezolano y alto el fuego en Ucrania
El pontífice dedicó parte de su discurso a la situación en Venezuela, solicitando que se respete la voluntad del pueblo y se busquen soluciones pacíficas al margen de intereses partidistas. Destacó además que el narcotráfico es uno de los principales factores que agravan la crisis del país.
El Papa expresó su preocupación por el aumento de las tensiones en el Caribe y otras zonas de América y recalcó la necesidad de soluciones políticas pacíficas que prioricen el bien común sobre intereses partidistas. “Renuevo mi llamamiento para que se respete la voluntad del pueblo venezolano y se trabaje por la protección de los derechos humanos y civiles, así como por la construcción de un futuro de estabilidad y concordia”, afirmó.
Asimismo, hizo un llamado urgente a un alto el fuego inmediato en Ucrania y exhortó a la comunidad internacional a comprometerse plenamente con la búsqueda de soluciones justas y duraderas.
León XIV, miembro de la Orden de los Agustinos, recordó las advertencias del teólogo sobre los peligros que representan las “falsas interpretaciones de la historia, el nacionalismo extremo y la distorsión del ideal del líder político” para la vida política.




