La Fiscalía de Corea del Sur solicitó este martes la pena capital para el ex presidente Yoon Suk Yeol, acusado de intentar imponer la ley marcial en diciembre de 2024, un acto que desató una grave crisis institucional en el país.
Los fiscales acusaron a Yoon, de 65 años, de liderar una “insurrección” motivada por su ansia de poder para instaurar una dictadura, y de no mostrar remordimiento por acciones que amenazaban la democracia y el orden constitucional. Según la Fiscalía, no existen circunstancias atenuantes, por lo que corresponde una sanción severa. La pena de muerte permanece en la legislación surcoreana, aunque no se ejecuta desde 1997.
El juicio principal contra Yoon comenzó el martes y le permitió hacer su última declaración antes de que el tribunal se retire a deliberar. El veredicto se espera el próximo mes.
El 3 de diciembre de 2024, Yoon sorprendió al país al anunciar la ley marcial por televisión y enviar tropas al Parlamento para amordazar su funcionamiento, aunque canceló la medida pocas horas después, tras la intervención de diputados y manifestantes.
Ex fiscal de carrera, Yoon ha sido juzgado junto a siete personas, incluyendo su exministro de Defensa y el antiguo jefe de policía. Su defensa comparó al ex mandatario con figuras históricas como Galileo Galilei y Giordano Bruno, quienes fueron perseguidas injustamente.
Desde enero de 2025, Yoon se convirtió en el primer presidente surcoreano en ejercicio detenido y encarcelado, y fue oficialmente destituido en abril de ese año tras meses de protestas masivas y caos político. Entre otros procesos en su contra, la Fiscalía le solicita diez años de prisión por obstrucción a la justicia y enfrenta cargos por provocar a Corea del Norte al enviar drones sobre Pionyang, en un intento de justificar la ley marcial.
Si es declarado culpable, Yoon Suk Yeol se sumará a la lista de expresidentes surcoreanos condenados por insurrección, junto a los generales Chun Doo-hwan y Roh Tae-woo, responsables del golpe de Estado de 1979.




