El Tribunal Supremo de Estados Unidos evaluará este martes si los estados pueden impedir que atletas transgénero compitan en equipos femeninos de escuelas y universidades, en un caso que refleja la campaña de la Administración de Donald Trump contra las personas trans.
Por primera vez, la Corte Suprema aborda este debate, revisando los casos de dos jóvenes de Idaho y Virginia Occidental, donde las leyes locales prohíben que mujeres trans participen en deportes femeninos. La decisión podría repercutir en medidas similares en otros 27 estados.
Tribunales inferiores habían fallado a favor de las atletas Becky Pepper-Jackson, estudiante de secundaria en Virginia Occidental, y Lindsay Hecox, alumna de la Universidad de Idaho, quienes argumentan que excluir a personas trans de los equipos femeninos viola la Constitución. Sin embargo, la Corte, con mayoría conservadora de 6-3, podría no mantener el mismo criterio.
El abogado que representa a la Administración de Trump sostuvo durante la audiencia que los estados deberían separar los equipos según el sexo asignado al nacer debido a las «diferencias biológicas entre hombres y mujeres».
Desde su regreso al poder en enero de 2025, Trump ha firmado una orden ejecutiva que reconoce únicamente dos sexos y exige que los documentos oficiales reflejen el sexo asignado al nacer, medida que generó críticas del movimiento LGTBIQ+ y demandas legales.




