Santo Domingo. – El presidente de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), Henry Molina, hizo un llamado este miércoles a los 13 nuevos aspirantes a jueces de paz para que ejerzan su labor judicial guiados por la ética, considerada por el magistrado como la columna vertebral de la justicia que la República Dominicana aspira alcanzar hacia 2034.
Durante la ceremonia de apertura de la nueva promoción del Programa de Formación de Aspirantes a Jueces de la Escuela Nacional de la Judicatura (ENJ), Molina subrayó la importancia de que la ética forme parte del “ADN” de los futuros jueces, incluso cuando elegir lo correcto implique dificultades.
“La esencia de la justicia que nos proponemos para 2034 es una ética a toda prueba”, expresó el presidente de la SCJ, al tiempo que exhortó a los aspirantes a escuchar, observar y analizar antes de tomar decisiones, y a no normalizar la mora judicial, definida por él como “una injusticia disfrazada de retardo”.
Molina enfatizó que la ENJ no solo se enfoca en la formación técnica, sino también en la construcción de profesionales con valores sólidos. “No se trata únicamente de aprender normas; se trata de aprender cómo decidir, desde dónde decidir y para quién decidir”, aseguró, destacando la responsabilidad que conlleva el poder de juzgar.
La nueva promoción está compuesta por 13 jóvenes abogados, seis mujeres y siete hombres, seleccionados mediante los concursos unificados 1-2025 y 2-2025, provenientes de distintas universidades del país. Entre ellos se encuentran Pedro Domingo Mateo Morrobel, Juan Samuel Gómez Ferreras, Esther Berenice Liz Jiménez y Massiel Stefany Soriano Martínez, entre otros.
Durante el acto, la magistrada Ana Magnolia Méndez Cabrera, jueza del Tribunal Superior de Tierras del Departamento Central y egresada de la ENJ, ofreció un mensaje sobre la importancia de la vocación y la responsabilidad en la carrera judicial. La ceremonia culminó con las palabras de Ángel Brito, director de la ENJ, quien reafirmó el compromiso de la institución con la formación ética y la excelencia académica de la judicatura.
El programa de formación tiene una duración de 24 meses y combina clases impartidas por académicos nacionales e internacionales con experiencias prácticas, buscando una visión integral y moderna del derecho. La iniciativa reafirma la misión de la ENJ de preparar jueces competentes, íntegros y conscientes de su papel en el fortalecimiento del Estado social y democrático de derecho.
Conforme al artículo 150 de la Constitución, todo aspirante debe superar un concurso público y completar satisfactoriamente este programa para ser designado juez del Poder Judicial. La apertura de este nuevo grupo contó con la presencia de jueces de la Suprema Corte, miembros del Consejo del Poder Judicial, docentes, decanos de derecho y representantes de la comunidad jurídica.




