El ex presidente brasileño Jair Bolsonaro fue trasladado este jueves al centro penitenciario Papuda, en las afueras de la capital, donde cumplirá su condena por intento de golpe de Estado bajo condiciones consideradas “más favorables”, según resolvió la Corte Suprema.
Bolsonaro, de 70 años y con antecedentes de problemas de salud, había permanecido desde finales de noviembre en una habitación de la sede de la Policía Federal en Brasilia. Ahora contará con un espacio exclusivo normalmente destinado a cuatro personas, que incluye cocina, televisión, cama matrimonial y un área externa privada. Además, podrá realizar actividades al aire libre en cualquier momento y dispondrá de una cinta de correr y una bicicleta, conforme a indicaciones médicas.
El traslado fue autorizado por el magistrado Alexandre de Moraes, quien subrayó que el ex mandatario ya gozaba de “condiciones excepcionalmente privilegiadas” en la sede policial, como entrega de alimentos a domicilio, negada al resto de los reclusos.
El ex presidente ultraderechista fue condnado en septiembre de 2025 a 27 años de prisión por conspirar para mantenerse en el poder de manera “autoritaria” tras perder frente al actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva en 2022. Su familia y abogados han solicitado prisión domiciliaria por motivos de salud, un pedido que Moraes ha rechazado reiteradamente, aunque autorizó una nueva evaluación médica antes de tomar decisiones sobre posibles flexibilizaciones.
Bolsonaro ha permanecido hospitalizado en ocasiones recientes debido a complicaciones de salud, incluyendo una cirugía de hernia inguinal y atención médica tras una caída en la prisión, sin consecuencias graves.
De acuerdo con la ley vigente, el ex mandatario debería cumplir alrededor de ocho años de reclusión antes de acceder a beneficios de pena, aunque recientes cambios legislativos podrían reducir este periodo a poco más de dos años, sujeto a la aprobación del Congreso.
Mientras tanto, la política brasileña observa de cerca, ya que Lula planea postularse a un cuarto mandato y el senador Flavio Bolsonaro, hijo del ex presidente, podría representar la continuidad del liderazgo familiar en las urnas.




