Adamuz (Córdoba) vive una de las peores catástrofes ferroviarias recientes en España: 41 personas han perdido la vida y 39 continúan ingresadas tras el descarrilamiento de un tren Iryo que viajaba de Córdoba a Madrid y colisionó con un Alvia que se dirigía hacia Huelva. Entre los heridos, 13 permanecen en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), incluido un menor de edad, aunque sin riesgo vital, según las autoridades sanitarias.
Hasta el momento, un total de 122 pasajeros han recibido asistencia, entre ellos 117 adultos y 5 menores. La recuperación de los cuerpos continúa; el último cadáver fue localizado bajo los restos del tren Iryo, cuyos tres vagones finales descarrilaron e impactaron contra la cabecera del Alvia, provocando la tragedia. Los tres cuerpos hallados en los vagones del Alvia, que terminó en un terraplén de aproximadamente cuatro metros, serán extraídos en las próximas horas gracias al acceso de maquinaria pesada.
El Instituto de Medicina Legal de Córdoba ha recibido ya 37 cuerpos y ha practicado 23 autopsias, aunque solo cinco víctimas han sido plenamente identificadas hasta ahora mediante análisis del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil. Para facilitar la identificación, se han recogido muestras de ADN de familiares en Huelva, Málaga, Sevilla, Córdoba y Madrid, que se trasladan en helicóptero a los laboratorios de Madrid.
Víctimas y afectados
Entre los fallecidos se encuentran algunas personalidades conocidas, como el periodista Óscar Toro, la fotógrafa María Clauss, un policía nacional y cuatro miembros de una familia de Punta Umbría (Huelva), incluido un niño de 6 años que fue rescatado ileso. También figura una profesora de Bujalance (Córdoba) y una joven legionaria herida de gravedad en la UCI del Hospital Reina Sofía de Córdoba.
El presidente de Andalucía, Juanma Moreno, confirmó que Huelva es la provincia más afectada, con al menos 15 muertos. Las cifras podrían variar mientras continúan las labores de búsqueda en los vagones afectados.
Investigación en curso
La investigación se centra en el tramo de vía donde ocurrió el descarrilamiento y en los rodamientos del tren Iryo. Las primeras inspecciones han revelado que los dos últimos vagones del Iryo invadieron la vía paralela, provocando la colisión con el Alvia en apenas 20 segundos. La Guardia Civil y técnicos especializados de Hitachi, Adif e Ineco analizan los vagones y la infraestructura para determinar las causas del accidente.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha confirmado que se descarta cualquier acto de sabotaje y asegura que el transporte ferroviario en España es “absolutamente seguro”. Los trenes implicados, un Iryo ETR 1000 y un Alvia S 120, son modelos modernos y de última generación.
Operativos de rescate y apoyo
Más de 50 miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME) participan en la estabilización de los vagones, junto con maquinaria pesada y equipos de búsqueda y rescate urbano. La primera jornada de luto oficial contó con la presencia de los Reyes, quienes visitaron la zona y supervisaron los trabajos de emergencia.
Además, Iberia ha reducido temporalmente los precios de los billetes entre Madrid y Andalucía y ha incrementado la disponibilidad de plazas y vuelos para facilitar los desplazamientos de familiares. Cruz Roja y equipos psicológicos continúan brindando acompañamiento a los familiares de las víctimas.
Balance provisional
Hasta ahora, el accidente deja 41 muertos, 39 hospitalizados y 83 personas dadas de alta. Las autoridades continúan trabajando en la identificación de cuerpos, la recuperación de los vagones y el análisis de las causas del siniestro para esclarecer lo sucedido y evitar futuras tragedias.




