El presidente de Rusia, Vladímir Putin, inició este jueves una reunión en el Kremlin con los emisarios de la Casa Blanca Steve Witkoff y Yared Kushner, encuentro en el que se analizará el plan de paz impulsado por Estados Unidos para poner fin al conflicto en Ucrania.
Se trata del primer contacto directo entre el mandatario ruso y representantes estadounidenses desde el pasado 2 de diciembre, y el séptimo encuentro desde el retorno de Donald Trump a la Presidencia de Estados Unidos hace un año.
Los enviados norteamericanos llegaron a Moscú procedentes de Davos, Suiza, donde participaron en reuniones diplomáticas de alto nivel, incluyendo un encuentro de casi una hora entre Trump y el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en el marco del Foro Económico Mundial.
Imágenes difundidas por la televisión rusa muestran a Putin saludando con un apretón de manos a Witkoff y Kushner, quienes ingresaron a la sala acompañados de un intérprete. Por la parte rusa, participan en la reunión el asesor presidencial de política internacional, Yuri Ushakov, y el emisario económico del Kremlin y principal enlace con Washington, Kiril Dmítriev.
Agenda ampliada y contexto internacional
El Kremlin informó que la conversación se centrará en el plan de paz estadounidense, así como en las modificaciones introducidas en las últimas semanas por Kiev y sus aliados europeos, tanto en Florida como durante las discusiones sostenidas en Davos.
Putin adelantó además que abordará con los emisarios estadounidenses la iniciativa de la Junta de la Paz para Gaza, propuesta que mencionó durante una reunión previa con el presidente palestino, Mahmud Abás, a quien ofreció una ayuda de mil millones de dólares provenientes de activos rusos congelados en Estados Unidos.
Señales de distensión
El encuentro en Moscú se produce tras una reunión calificada como positiva entre Trump y Zelenski, pese a que el mandatario estadounidense había señalado recientemente al líder ucraniano como uno de los principales obstáculos para la paz.
“Tuve una muy buena reunión con Zelenski. Todo el mundo quiere que la guerra termine”, afirmó Trump este jueves en Davos, donde un día antes advirtió que si las partes no aceptaban el plan de paz serían “unos estúpidos”.
El proceso diplomático se intensificó en noviembre pasado, cuando Washington presentó una propuesta inicial que medios occidentales consideraron consensuada con Moscú. Posteriormente, el plan fue ajustado tras críticas de Ucrania y de varios países europeos, que lo consideraban favorable a Rusia.
Obstáculos pendientes
Las principales diferencias continúan siendo la cuestión territorial y las garantías de seguridad exigidas por Kiev para evitar futuras agresiones.
Witkoff aseguró que, tras las conversaciones en Moscú, viajará a Emiratos Árabes Unidos para continuar las negociaciones tripartitas con representantes rusos y ucranianos, enfocadas en los aspectos técnicos de la eventual implementación de un acuerdo de paz.
“Queda una sola cuestión clave, y creo que tiene solución si ambas partes realmente quieren resolverla”, afirmó Witkoff durante un panel dedicado al conflicto ucraniano.




