Rafael Tudares Bracho, yerno del líder opositor venezolano Edmundo González Urrutia, fue liberado tras permanecer más de 380 días privado de libertad por el régimen venezolano. La información fue confirmada por su esposa, Mariana González de Tudares, quien calificó el proceso como una “lucha estoica y muy dura” y expresó su esperanza de que la libertad plena de su esposo se concrete “más temprano que tarde”.
A través de un mensaje difundido en la red social X, González informó que Tudares regresó a su hogar durante la madrugada de este jueves, luego de más de un año en detención arbitraria y situación de desaparición forzada. En su publicación, agradeció el respaldo recibido desde el inicio de la detención, ocurrida el 7 de enero de 2025, así como la solidaridad de familiares, amigos y defensores de derechos humanos.
De igual forma, destacó el acompañamiento del Equipo de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, con sede en Panamá, por el seguimiento constante del caso dentro de sus competencias humanitarias.
Mariana González también extendió su agradecimiento a los familiares de otras víctimas de detenciones arbitrarias y desapariciones forzadas, quienes aún esperan la liberación de sus seres queridos. Con palabras de fe y solidaridad, afirmó que continuará orando por quienes atraviesan situaciones similares.
El caso de Rafael Tudares estuvo rodeado de denuncias de presuntas extorsiones. Según relató su esposa, personas vinculadas al proceso le habrían exigido presionar a su padre, Edmundo González Urrutia —actualmente exiliado en España— para que abandonara su lucha política a cambio de la excarcelación. El líder opositor exigió “respuestas inmediatas” y denunció que la detención fue utilizada como un mecanismo de presión política.
La detención de Tudares se produjo pocos días antes de la investidura de Nicolás Maduro para un nuevo mandato presidencial. Ese mismo día también fueron arrestados el defensor de derechos humanos Carlos Correa y el exaspirante presidencial Enrique Márquez, quienes posteriormente recuperaron su libertad.
Desde el exilio, Edmundo González Urrutia sostiene que fue el legítimo ganador de las elecciones presidenciales y ha denunciado reiteradamente la persecución política contra su entorno familiar.




