La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, disolvió este viernes la Cámara de Representantes (Cámara Baja) del Parlamento, dando inicio a unas elecciones anticipadas programadas para el 8 de febrero. La mandataria busca aprovechar su alta popularidad y consolidar una mayoría legislativa tras asumir el poder hace apenas tres meses.
El presidente de la Cámara Baja, Fukushiro Nukaga, citó el artículo 7 de la Constitución para formalizar la disolución, y la sesión se vació pocos minutos después del anuncio. Takaichi ya había informado el lunes pasado su decisión, calificándola de muy compleja, debido a que su Gobierno cuenta con una estrecha ventaja de un escaño en la Cámara Baja y está en minoría en la Cámara Alta.
La medida da inicio a una campaña electoral breve, de solo 16 días. Según un sondeo reciente de la cadena pública NHK, el Ejecutivo de Takaichi goza de un índice de aprobación del 62 %. La primera ministra aspira a que su partido, el Liberal Democrático (PLD), junto con su aliado de coalición, el Partido de la Innovación de Japón (Ishin), obtenga la mayoría simple de 233 escaños entre los 465 que se disputan en la Cámara Baja.
El secretario general del PLD, Shunichi Suzuki, señaló que los comicios son un referéndum sobre el liderazgo de Takaichi y una oportunidad para consolidar el aumento del gasto público destinado a impulsar la economía.
Takaichi asumió el cargo tras ganar las primarias del PLD en octubre, luego de la renuncia de su predecesor, Shigeru Ishiba, tras varios fracasos electorales. La primera ministra se enfrentará a la Alianza Reformista Centrista, un nuevo bloque de oposición que agrupa al Partido Democrático Constitucional (PDC) y al Komeito, antiguo socio del PLD que rompió la coalición tras la elección de Takaichi.




