Una colonia integrada por alrededor de 200 flamencos rosados (Phoenicopterus ruber) se ha establecido nuevamente en la Ciénaga de la Virgen, en pleno entorno urbano de Cartagena de Indias, un hecho que especialistas consideran como una señal positiva del proceso de recuperación ambiental de este ecosistema, tras décadas de deterioro causado por la contaminación.
De acuerdo con autoridades del Establecimiento Público Ambiental (EPA), las aves migratorias habrían llegado desde el departamento de La Guajira, al norte del país, atraídas por condiciones favorables para su alimentación y descanso, como niveles adecuados de salinidad, mareas bajas y una mayor disponibilidad de crustáceos y microalgas.
“Los flamencos se desplazan grandes distancias en busca de ambientes propicios. En esta temporada han encontrado en la ciénaga condiciones similares a las de su hábitat natural”, explicó Aurora Vidal, coordinadora de Flora y Fauna del EPA.
Según indicó la funcionaria, si bien en años anteriores pequeñas bandadas visitaban ocasionalmente el humedal, durante un largo período dejaron de hacerlo debido a los altos niveles de contaminación. No obstante, en la actual temporada se ha registrado un incremento significativo en la población de flamencos, todos en buen estado de salud.
La presencia sostenida de estas aves, consideradas bioindicadores, confirma mejoras en la calidad del agua y en el equilibrio ecológico de la Ciénaga de la Virgen, un espacio donde conviven diversas especies como pelícanos, garzas, gaviotas, patos silvestres y peces, además de comunidades humanas que dependen de la pesca para su sustento.
El ecosistema había sufrido un severo deterioro por la intervención humana, especialmente por el cierre de canales naturales que conectaban la ciénaga con el mar y por el vertido de aguas residuales de la ciudad. Sin embargo, la apertura del canal de La Bocana, a finales de los años 2000, y la puesta en funcionamiento del emisario submarino en 2013, que desvía las aguas negras mar adentro, han sido determinantes en la recuperación progresiva del cuerpo de agua.
A pesar de los avances, las autoridades ambientales advierten que persisten amenazas, principalmente por el crecimiento de asentamientos informales en los alrededores de la ciénaga, la falta de servicios básicos y la ocupación irregular del terreno mediante rellenos, lo que altera las condiciones químicas y biológicas del ecosistema.
Las autoridades reiteraron la necesidad de reforzar la regulación del uso del suelo, así como promover la educación ambiental entre las comunidades cercanas, como parte de los esfuerzos para garantizar la protección de la ciénaga y favorecer el retorno permanente de especies emblemáticas como los flamencos rosados.




