Los residentes de la comunidad de La Mina, en Barahona, denuncian que llevan casi dos meses sin servicio de agua potable, situación que los obliga a adquirir el líquido a camiones cisterna a un costo de RD$150 por tanque, lo que representa una carga económica significativa para las familias de la zona. Según los habitantes, la escasez afecta gravemente la vida cotidiana, dificultando tareas básicas como cocinar, bañarse y mantener la higiene en los hogares.
Leonarda Vargas Meléndez, ama de casa, expresó que la situación se ha vuelto insostenible, mientras que Brianny Meléndez indicó que las mujeres de la comunidad son quienes más sufren las consecuencias de la falta del servicio. Lediberto Guzmán Florián recordó que el acueducto fue construido por los propios residentes con recursos de la comunidad, y criticó que el daño de la bomba haya dejado a todos sin agua sin recibir apoyo de las autoridades.
Los comunitarios también denunciaron la falta de interés del gobierno en solucionar el problema, asegurando que las visitas de funcionarios se limitan a momentos electorales, sin atender las necesidades reales de la población. Víctor Torres Beltré señaló que la bomba dañada fue retirada supuestamente para reparación, pero hasta la fecha no ha sido devuelta, obligando a los residentes a comprar agua diariamente a alto costo.
Como medida de presión, los habitantes tenían prevista una protesta en la carretera Sánchez, vía que comunica a Barahona con Azua, y no descartaron un llamado a huelga si no se recibe una solución inmediata a la crisis de agua potable en la comunidad.




