El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, alertó sobre los posibles peligros que enfrenta el Reino Unido al intentar acercarse a China, tras la reunión del primer ministro británico, Keir Starmer, con el presidente chino, Xi Jinping, el pasado jueves en Pekín.
Durante su visita oficial de cuatro días a China, Starmer promovió la mejora de las relaciones bilaterales, marcadas por años de tensiones, y logró acuerdos como la exención de visado para ciudadanos británicos por estancias de hasta 30 días y la reducción de aranceles al whisky escocés.
El primer ministro británico también enfatizó que no pretende elegir entre comerciar con Estados Unidos o China, buscando mantener un equilibrio estratégico entre ambas potencias.
Consultado sobre estos acercamientos durante el estreno en Washington del documental Melania, Trump calificó la iniciativa como “muy peligrosa” y añadió que, según su criterio, Canadá también enfrenta riesgos al hacer negocios con China. “A Canadá no le va bien. Le va muy mal, y no se puede ver a China como la solución”, afirmó.
Fuentes del gobierno británico destacaron que Estados Unidos estaba informado previamente sobre la visita de Starmer y sus objetivos, y recordaron la próxima visita de Trump a China, prevista para abril.




