La alianza OPEP+, liderada por Arabia Saudí y Rusia, analizará este domingo si mantiene sin cambios su suministro de petróleo para marzo, mientras crece la tensión entre Estados Unidos e Irán, que ha provocado un fuerte aumento en los precios del “oro negro”.
La decisión se tomará en una teleconferencia entre los ministros de Energía y Petróleo de Arabia Saudí, Rusia, Irak, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán, según informó la organización con sede en Viena.
Pese a que el crudo se ha encarecido más del 5 % esta semana, los analistas esperan que el grupo confirme la congelación de la producción establecida a finales de 2025 y ratificada en enero, manteniendo los niveles de bombeo durante el resto del trimestre. Entre abril y diciembre de 2025, la OPEP+ recuperó gran parte de los recortes voluntarios aplicados desde 2023, aumentando la oferta en 2,9 millones de barriles diarios, casi el 2,8 % de la producción mundial.
Factores geopolíticos disparan los precios
Los precios del petróleo cerraron 2025 con pérdidas cercanas al 20 %, la mayor caída desde 2020, debido al temor por un exceso de oferta provocado por el aumento del bombeo en la OPEP+ y en países como EE. UU., Brasil, Canadá, Guyana y Argentina. A esto se sumó la intervención estadounidense en Venezuela y los planes de EE. UU. para incentivar la producción petrolera local y abaratar el crudo global.
Sin embargo, la presencia de la flota naval estadounidense en Oriente Medio ante un posible conflicto con Irán elevó los precios esta semana: el barril de Brent cerró en 70,71 dólares (+8,6 %) y el WTI alcanzó los 65,21 dólares (+7,6 %).
El estrecho de Ormuz, por donde circula casi el 20 % del petróleo mundial, se ha convertido en un punto crítico ante cualquier enfrentamiento. Un bloqueo parcial podría disparar el precio del barril hasta 90–100 dólares en pocos días, advierten los expertos. Irán, con 3,3 millones de barriles diarios, advirtió que sus Fuerzas Armadas están “con el dedo en el gatillo”, mientras vigilan de cerca los movimientos estadounidenses.
A pesar de la volatilidad provocada por estos factores geopolíticos, se espera que la OPEP+ mantenga su postura, respaldada en la percepción de que la oferta global es suficiente frente a una demanda que se ha ralentizado.




