El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este martes la ley presupuestaria aprobada por la Cámara de Representantes, lo que permitió reactivar el Gobierno federal, parcialmente paralizado desde el pasado sábado. Sin embargo, el Congreso cuenta ahora con diez días para negociar la financiación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), encargado de la política migratoria.
Trump estampó su firma en el Despacho Oval, acompañado de varios legisladores y senadores, incluido el presidente de la Cámara Baja, Mike Johnson, a quienes agradeció su apoyo.
“Hemos logrado aprobar un paquete fiscalmente responsable que reduce gastos federales innecesarios y, al mismo tiempo, respalda programas esenciales para la seguridad y bienestar de los estadounidenses”, declaró el mandatario.
La Cámara de Representantes aprobó por un estrecho margen los fondos que permitirán a la mayoría de las agencias federales operar hasta el cierre del ejercicio fiscal. No obstante, el DHS solo dispondrá de recursos hasta el 13 de febrero, debido a desacuerdos entre republicanos y demócratas.
El conflicto se intensificó tras la muerte de dos manifestantes durante protestas en Mineápolis contra las redadas masivas de inmigrantes ordenadas por la Administración Trump, lo que provocó la oposición de legisladores demócratas a un aumento de fondos sin condiciones para el DHS.
Entre las exigencias planteadas por los demócratas se incluyen el uso obligatorio de cámaras corporales por parte de los agentes, la presentación de órdenes judiciales para ingresar a propiedades privadas, la identificación visible de los funcionarios y la prohibición de máscaras que oculten su rostro.
Republicanos y demócratas deberán alcanzar un acuerdo antes del 13 de febrero para asegurar la financiación del DHS hasta el final del año fiscal, previsto para el 30 de septiembre.




