La vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, celebra un mes desde que asumió como presidenta encargada del país tras la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, por parte de Estados Unidos. Su gestión ha consolidado su papel como figura central del chavismo y ha abierto el camino hacia una posible transición política con un enfoque pragmático hacia Washington.
Inicio de la presidencia interina
El 3 de enero, el Tribunal Supremo de Justicia ordenó que Rodríguez asumiera la presidencia de manera temporal para garantizar la continuidad del gobierno y proteger la soberanía nacional. Al día siguiente, encabezó su primer consejo de ministros y creó una comisión para gestionar la liberación de Maduro, además de iniciar contactos con EE.UU. para una “agenda de cooperación”.
El 5 de enero juró ante la Asamblea Nacional, convirtiéndose en la primera mujer en la historia venezolana en ocupar la jefatura del Estado. Durante su discurso, calificó a Maduro y Flores como “rehenes” en territorio estadounidense.
Reestructuración política y seguridad
Rodríguez nombró el 6 de enero a Calixto Ortega como vicepresidente de economía sectorial y ajustó el equipo de seguridad presidencial, designando al general Gustavo González López como comandante de la Guardia de Honor Presidencial y jefe de la Contrainteligencia Militar.
El 8 de enero, el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, anunció la liberación de un grupo significativo de detenidos como “gesto unilateral” para fortalecer la paz y la convivencia pacífica.
Acuerdos energéticos y reformas económicas
Durante su primer mes, Rodríguez consolidó avances en el sector petrolero y económico. El 14 de enero confirmó conversaciones telefónicas con Donald Trump para evaluar la normalización de relaciones diplomáticas y el 15 de enero presentó una reforma a la Ley de Hidrocarburos para atraer inversiones extranjeras.
El 16 de enero realizó ajustes ministeriales en Transporte, Ecosocialismo y Comunicación, fortaleciendo su control sobre el Ejecutivo, y concretó el primer contrato histórico de exportación de gas licuado de petróleo. Además, prometió inyectar divisas a la banca para estabilizar el mercado cambiario.
El 21 de enero, anunció acuerdos con EE.UU. por la venta de petróleo por 500 millones de dólares, de los cuales Venezuela recibirá 300 millones, y la Casa Blanca confirmó que Rodríguez visitará Washington próximamente.
Reconocimiento militar y medidas de seguridad
El 28 de enero, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana reconoció oficialmente a Delcy Rodríguez como comandante en jefe. En una ceremonia en la Academia Militar, los ministros Vladimir Padrino López y Diosdado Cabello juraron lealtad a la presidenta interina. Ese mismo día, Rodríguez creó una oficina para la defensa y seguridad cibernética del país y reiteró su disposición al diálogo con la oposición.
Ley de hidrocarburos y amnistía
El 29 de enero, el Parlamento sancionó la reforma de hidrocarburos propuesta por Rodríguez, diseñada para atraer capital extranjero tras la crisis generada por la captura de Maduro. Al día siguiente, presentó un proyecto de ley de amnistía general para reparar las heridas del conflicto político, que beneficiará a los presos políticos detenidos desde 1999.
Reapertura de la embajada estadounidense
El 31 de enero, la embajadora Laura Dogu llegó a Caracas para reabrir la misión diplomática de EE.UU., cerrada hace siete años. El 2 de febrero, Rodríguez designó al excanciller Félix Plasencia como nuevo representante de Venezuela en Washington.




